Juan María Gutiérrez, el futuro constituyente, nació en Buenos Aires el 6 de mayo de en 1809, donde realiza estudios superiores de matemáticas, para finalmente graduarse como Licenciado en Jurisprudencia en 1834.
Ante el disgusto de Rosas y sus posible persecuciones, emigra como casi
todos ellos hacia países hermanos, instalándose en Montevideo y ejerciendo el
periodismo, para finalmente marcharse con Alberdi para recorrer diversos países
europeos y varios sudamericanos, instalándose definitivamente en Valparaíso,
donde se dedica al periodismo y la docencia, y publica “América Poética”,
considerada la primera antología americana.
Regresa al país con motivo del triunfo de Urquiza en Caseros, es Ministro
de Vicente López y Planes, y tiene destacada actuación en el Acuerdo de San
Nicolás, para luego instalarse en Santa Fe al ser elegido constituyente por la
provincia de Entre Ríos.
En el Congreso Constituyente tuvo la brillante actuación como miembro
de la Comisión
Redactora e informante del despacho, como ya lo hemos destacado supra.
Concluido el Congreso, Gutiérrez va a Paraná donde el Presidente Urquiza lo
designa Ministro de Relaciones de la Confederación. Luego fue sucesivamente,
Diputado Nacional y Rector de la Universidad de Buenos Aires por nombramiento
de Mitre, desarrollando –según López Rosas- una vasta obra cultural,
colaborando en las más prestigiosas revistas y siendo autor de varios libros,
en los que supo plasmar su marcada vocación por la literatura, en la que se
destaca de tal manera, que Menéndez Pelayo (1856-1912) llegó a expresar:
“Gutiérrez fue el hombre más completo de letras que hasta ahora haya producido
aquella parte del nuevo continente”. Falleció en 1878.
La labor constituyente
En la Comisión de Negocios Constitucionales, tiene a su cargo la
redacción de la parte dogmática del Proyecto de Constitución.
Gutiérrez llevó al Congreso la voz cantante de Alberdi, su íntimo
amigo, difundiendo sus “Bases” entre los constituyentes.
En carta que le envía a Vicente Fidel López el 20 de octubre de 1852,
Gutiérrez a la vez que criticaba a ácidamente a Alsina, Mitre y Piran, le
confesaba su profundo y fundado optimismo en la sanción de la Constitución, diciéndole:
“La Constitución se dará y buena. Todos los congresales son personas que Ud. estimaría
tratándolas, llenas de buen sentido, de tolerancia y de modestia discreta”
Entre tantas otras, podemos señalar como una de sus brillantes
intervenciones, cuando en la sesión del 20 de abril, respondiendo al extenso
discurso de Zuviría por el que sostenía la inoportunidad de sancionar el
proyecto de Constitución, Gutiérrez le contesta señalando los fines preambulares,
que “si la Constitución que sienta estos principios, si el Congreso encargado
de dictarlos, si la autoridad creada por él para sostenerlos, no pueden dar a
la República las ventajas de que carece; ni sacarla del estado en que la pinta
el Diputado por Salta, ¿Qué otra cosa podrá volverle al goce de sus derechos,
el orden constitucional y la paz que carece? (…).
Extractado de Haro, Ricardo: “Abogados destacados en el Congreso de 1853: Gorostiaga, Gutiérrez y Del Campillo”. Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba (República Argentina) en http://www.acader.unc.edu.ar
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