Rubén I. Bourlot
El 7 de junio de 1979 nacía en Concepción del Uruguay un
nuevo diario: Sucesos. La ciudad que supo tener un considerable número de
periódicos en ese momento contaba con uno solo. No eran tiempos de internet y
radios de frecuencia modulada. La gente se informaba por el diario local o por
la emisora de AM LT 11.
Sucesos, aunque de existencia efímera, nació
con la intención de ofrecer una alternativa al hasta entonces único medio
gráfico de la ciudad, el diario La Calle. Se presentaba como un medio innovador
en su formato, con un contenido en un 90 % de
producción local, a diferencia de la competencia que solía llenar páginas con
cables de agencias y gacetillas oficiales. El sistema de impresión offset
también aportaba ventajas sobre la tipográfica, particularmente en la
reproducción de fotografías. Si bien su factura era muy artesanal, el resultado
era atractivo para el lector. A esto se sumaba una muy activa producción
periodística con cobertura de hechos locales, entrevistas y artículos de fondo.
La iniciativa venía precedida de varias experiencias
periodísticas impulsadas por Rafael Almeyra. Desde 1974 se publicaba el periódico
Información Agraria que circulaba en las zonas rurales de los departamentos
Uruguay y Colón. En distintos momentos también circularon mensuarios como La Costera dedicada
a los espectáculos de jineteadas, La Gráfica Zonal especializada en el fútbol
departamental y Sucesos que comenzó con un mensuario inspirado de la revistas
de interés general como Siete Días y Gente. A fines de 1978 fue transformado en un
semanario con vocación de diario. Esta experiencia sirvió para formar los
cuadros de profesionales y ensayar la dinámica que requería la nueva periodicidad.
El objetivo era salir a la calle el 7 de junio Día del Periodista.
Opinión propia
El lema del medio era “con opinión propia”, todo un desafío
en tiempos que el gobierno de facto mantenía una férrea vigilancia sobre el
pensamiento. La línea editorial estableció como un objetivo central la defensa
del rectorado de la Universidad Nacional de Entre Ríos. La UNER, creada en
1973, tenía su sede en Concepción del Uruguay pero sin ninguna facultad de la
casa de estudios por lo que varias ciudades de la provincia aspiraban llevarsela: Paraná y Concordia, al menos.
El equipo de la publicación encabezado por el director Rafael
Almeyra estaba integrado por Aníbal Gallay como jefe de redacción, Liliana
Poggio, quién suscribe, en deportes Mario Lovisa y Martín González, Miguel
Speroni en el diseño y diagramación, Rubén Juárez Bitz colaborador en el diseño
y a cargo de la tira humorística, Mónica Amoz, entre varios más que escapan a
la memoria.
Los primeros números se imprimían en los talleres de un diario de Gualeguaychú lo que
implicaba llevar los originales a la medianoche para que los ejemplares estén en
la calle en las primeras horas del día. Luego adquirieron el propio equipo.
Su aparición era de lunes a sábado y el domingo se publicaba un semanario literario, Sucesos dominical, que dirigía el poeta Jorge Enrique
Martí.
Un pato rebelde
Entre las novedades incorporadas estuvo la tira humorística
El Pato Sirirí que se publicaba al pie de la tapa con guion de Aníbal Gallay y
dibujos de Bitz.
Este personaje fue protagonista de un insólito contrapunto con
el gobierno de la provincia. Por esa época su logo turístico era también un
pato sirirí por lo que las autoridades de facto cursaron un reclamo por “derechos
de autor” que originó la respuesta irónica de Sirirí es su propia tira deslindado toda
similitud con el pato oficialista. La cuestión no pasó a mayores.
Final
Pero poderoso caballero, don dinero mandaba. A finales de
1979 el diario debatía su continuidad ante la falta de apoyo económico.
En esos últimos días del oscuro 1979, con las urnas bien
guardadas, por la redacción comenzó a correr el rumor de que un diario de
Paraná había hecho una oferta para adquirirlo.
En la capital provincial en esa época también circulaba un
solo diario con aspiraciones hegemónicas. Se trataba de El Diario, por esos
tiempos “de los Etchevehere”, que estaba en un proceso de expansión mediante la
adquisición de diarios locales para posicionarse a nivel provincial. Ya se
había quedado con el paranaense La Acción, trasladado a Nogoyá en 1978,
El Debate-Pregón de Gualeguay, el Crisol de Victoria, y por los corrillos circulaba
la versión de la compra de varios periódicos locales que luego cerraban. En
1980 el grupo Etchevehere fundó el diario Concordia en la ciudad homónima.
El hecho fue que el rumor de la compra de Sucesos resultaba
creíble y que no se concretó ante la negativa del director y titular de la
sociedad editora Rafael Almeyra de dejar en manos de un grupo de Paraná el
diario que había sido algo así como la coronación de su proyecto periodístico
iniciado en 1974 con Información Agraria.
En marzo de 1980 Sucesos dejó de aparecer.
Imágenes
Portada del primer número de Sucesos
La cobertura de la visita de Palito Ortega
Una tira del Pato Sirirí
Parte del equipo de Sucesos