El 12 de Mayo de 1832 muera en Paraná, Entre Ríos, el sacerdote franciscano Francisco Paula Castañeda. Apasionado patriota, fue enemigo de Bernardino Rivadavia redactor de periódicos combativos de nombre curiosos como El desengañador gauchipolítico, El despertador teofilantrópico, Vete Portugués que aquí no es, entre otros. Fue profesor de filosofía en la Universidad de Córdoba. Fundó la Escuela de Artes y Oficios un Colegio de niños en Santa Fe y otro en Paraná. Fundó también el pueblo San José de la Esquina, en Corrientes. Dirigió y publicó varios periódicos y se destacó por su cultura y sus artículos satíricos y mordaces. Había nacido en Córdoba en 1800.
En el Archivo General de la Provincia de Entre Ríos, se encuentra documentación sobre la instalación de una escuela en la ciudad de Paraná a cargo del Padre Francisco Castañeda, con datos curiosos y pintorescos de las actividades que iban a recibir los alumnos de dicho establecimiento.
El
3 de mayo de 1827 el sacerdote Francisco Castañeda se dirige al Gobernador con
la intención de establecer una escuela:
“Fray Francisco Castañeda ante V.E. con el
debido respeto me presento y digo: Que firme siempre en el propósito de
fomentar por todos medios, y modos la instrucción de la juventud he sostenido
por espacio de cuatro años en el Desierto del Rincón de Santa Fe un Colegio de
Niños bastante numeroso procurándoles no solo la educación moral en los
primeros rudimentos de la religión y de las letras, sino también la educación
física habituándolos a andar descalzos, sufrir intemperies, y emprender
trabajos de labranza y pastoría compatibles con sus fuerzas.
Entre mis candidatos se encuentran bastantes niños
Entre-Rianos que se han desterrado voluntariamente, y me acompañan prefiriendo
la instrucción al bienestar que lograban al lado de sus padres; pero habiendo
la seca concluido todas mis sementeras, me he visto en la necesidad de
trasladar para de mi comunidad a algún otro punto, dejando en aquel destino los
que buenamente puedan mantenerse.
Esta provincia de Entre Ríos por su vecindad y cercanía me
parece a mi que es el punto indicado, y siendo además tan abundante en cal,
piedra y otros materiales, no dudo que en pocos días se podría levantar una
capilla pequeña, y alguna otra pieza para verificar la traslación, ciñéndome al
principio no más que proporcionarles escuela y clase de gramática, y dejando el
cuidado del tiempo y el procurarles todos los adelantamientos que cupieran en
mis facultades.
En mi primera fundación no he tenido más objeto que el de
ensayarme y convencerme de cuanto es capaz el hombre cuando desea eficazmente
la educación e instrucción de sus próximos, y al mismo tiempo hacer ese remito
para ser bien recibido en cualquier punto de América, donde me ofrezca a hacer
otro tanto; por lo que a mi me toca estoy seguro que aun cuando mi utilidad
fuera mucho mayor de lo que es para el efecto no por eso dejo de ser estimable
la fina voluntad el vivo interés, y la incansable solicitud que toda mi vida he
acreditado a favor de la juventud con el mayor desinterés y a costa de tantos
sacrificios.
La escasez de fondos en que accidentalmente se halla esta
Provincia aun no se me oculta, pero yo estoy acostumbrado a padecer penuria, y
a endurecer el ánimo contra toda escasez esperando el tiempo bueno y la
abundancia que siempre suele seguir a la necesidad; de esta abundancia yo no
dudo, y por eso es que quiero ser partícipe en las necesidades del Entre Ríos
para después enriquecer mi Colegio exigiéndolo en Universidad, donde concurran
a instruirse todos los jóvenes de América. Por tanto a V.E. pido y suplico se
sirva señalarme en la Capital de la Provincia de su mando un sitio donde puede
trasladarme con mis entre-rianos.
Otro si que el tal establecimiento si es posible se
construya lo más distante de la Parroquia para que los vecinos tengan más cerca
el auxilio espiritual de la Curia, y sermón los domingos, rosario y leyenda
todas las noches, y todo lo demás que en el colegio del Rincón se practica.”
Ante
la solicitud del padre Castañeda, el 5 de mayo de 1827 se reunieron en la sala
del Despacho del Juzgado Mayor Ordinario de la ciudad de Paraná a virtud del
Superior Decreto del 3 del corriente, los señores que deben formar la junta
para determinar sobre la solicitud elevada al Superior Gobierno por el
mencionado Castañeda relativa a la construcción de una Capilla y Casa de
Educación de la Juventud, a saber el Alcalde Mayor Ordinario Dn. Pedro pablo
Seguí, Presidente y los Alcaldes de los distintos cuarteles y vecinos de la
ciudad. Todos los integrantes de la junta, estuvieron a favor del
establecimiento considerando muy útil y ventajosa para la educación.
El
padre Castañeda informa como sería el funcionamiento de la escuela a su cargo,
en la cual establece el siguiente método: “al
rayar el alba tanto en invierno como en verano decirles la misa a los
candidatos, en cuyo tiempo cantaran con música, o sin ella las divinas alabanzas:
concluida la misa, barrer los aposentos, y el patio, poner en orden la escuela
y dejarla todo acomodado antes del almuerzo: la escuela deberá durar tres horas
por la mañana, y otras tres a la tarde: al entrar la noche rezarán el rosario,
y después se leerá un punto sobre los misterios según el orden con que la santa
Iglesia los va celebrando: antes de cenar se juntaran todos, y haciendo un coro
relataran de memoria alguna parte del Catecismo.
Los tiempos que median entre estas funciones
se dedicaran a la educación física, y a divertirse ya en la danza, ya en la
maroma, ya en la lucha, en correr a caballo, manejar una canoa, nadar en el
Paraná, etc.
Los gramáticos además de las tres horas de mañana, y tarde
tendrán de noche sus conferencias; esto está por ahora reducido el método
provisorio dejando para mejores tiempos y para cuando sean menos escasas las
facultades el emprender con todo lujo la enseñanza recíproca, el fundar
académica de dibulo, para lo cual debe contar el gobierno con mi notoria
eficacia, y tesón infatigable.”
Se
le concede la autorización para la fundación de la escuela de primera letras
clase de latinidad y capilla pero deberá establecerse exclusivamente la
enseñanza mutua o de Lancaster, cuando existan fondos para tal efecto.
Con respecto al terreno en la cual deberá funcionar el establecimiento escolar y la capilla don Salvador Ezpeleta, fundador de la Matanza (hoy Victoria) ofrece un terreno de sesenta varas de frente al este y cien de fondo al oeste sobre el mismo punto y en frente de la esquina del finado Dn. Esteban Marques.
Francisco
Castañeda solicita al gobierno, que es necesario que se nombre a un patrono o
síndico a cuyo cargo este lo material de la obra; como también la subsistencia
y adelantamientos temporales del colegio, y para tal cargo propone a Dn.
Salvador Ezpeleta, no solo por la donación del terreno sino también porque la
fundación del pueblo de Aranzazu en la Matanza es un testimonio de la actividad
y celo que lo caracteriza para que se le confíe la administración de éstas y
otras obras mías. Esta solicitud fue aprobada por el Gobierno.
La
primitiva escuela y capilla, llamada San José del Puerto, fueron edificadas en
barro con techo de paja, hasta que en 1830, el señor Ezpeleta los sustituyó por
otros edificios de cal y piedra. Estaba situada cerca del río, detrás de la
actual iglesia del Carmen, según las comprobaciones realizadas por el doctor
César B. Pérez Colman.
En
mayo de 1834, el escribano don Manuel A. Calderón, publicó el siguiente
documento: “se trata de un arreglo de cuentas entre el P. Castañeda y el señor Espeleta como
síndico de la escuela y capilla, hasta el 18 de marzo de 1830. Se pactó que las
cuentas quedaban liquidadas, y que Espeleta recibía en propiedad el edificio de
la capilla y escuela, bajo el compromiso de reedificarlas en piedra y cal.
Finalizando la actividad educativa del padre Castañeda en el año 30.-


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