Rubén I. Bourlot
Varios acontecimientos de
nuestras efemérides señalan a septiembre como el mes de la educación. El 11 día
del maestro, el 17 del profesor y el 21 del estudiante. También agregamos el
anclaje en Entre Ríos señalando el 29 de septiembre de 1820 cuando Francisco
Ramírez creó la República de Entre Ríos que en sus reglamentos disponía que
“cada comandante, en su respectivo departamento, será encargado de establecer
una escuela pública y de obligar a los padres de familia, manden a los hijos de
menor edad para la útil enseñanza, al menos la de leer, escribir y contar”. Y le
sumamos que el primero de septiembre de 1883 se sancionó la reforma de la
constitución de Entre Ríos que disponía legislar la organización de la
educación sujeta “a las reglas siguientes: 1º. La educación común es gratuita,
obligatoria y laica…”
El historiador Andrés
Rousseaux escribió que “la figura de D. Pedro José Barral es ampliamente
conocida dentro de la sociedad uruguayense por su honestidad y lealtad
comercial frente al Hotel París pero un aspecto de su hombría de bien es poco
conocida como lo fue su incansable obra para la construcción de escuelas y su
habilitación en diversos parajes de los departamentos Uruguay y Colón, sobre
todo en los lugares que la visión
oficial pocas veces llegaba.
“En su vida ayudó a crear
y fundar alrededor de 23 escuelas primarias, aportando fondos de su propio
peculio en algunos casos y en otros motorizando a las autoridades y vecinos
para que con la colaboración de todos, se concretaran los edificios escolares.”
Una crónica publicada en
la revista Caras y Caretas en 1918 hace referencia a Barral que se presenta
como el Sarmiento II.
Al arribar el cronista Augusto
Vaccari a Concepción del Uruguay se hospeda en el Hotel París, propiedad de
Barral, y aprovecha la oportunidad para entrevistarlo.
“-¿Usted es el dueño del
hotel, señor?
-¡Ah! ¡Cómo no! ¿Usted ha sido el que ha fundado
tantas escuelas?
-Yo soy, sí señor; yo
soy… Veinte y tres escuelas se deben a mi iniciativa y todas funcionan
regularmente. Por eso me llaman Sarmiento II.
-¿Pero usted fue maestro
en otros tiempos?
-¡Qué esperanza! Tengo 43
años de Uruguay. Vine en el 75. Saque la cuenta. Primero trabajé de
caballerizo, luego de cocinero en el Hotel Francia que ya no existe y después
de quince años quedé dueño del hotel. El mozo de comedor del Hotel Francia, en
los ratos perdidos, me enseñaba a escribir y leer en italiano, francés y
español. Era maestro rural el mozo ese.
-¿Y en cuánto tiempo?
-En tres meses aprendí
bastante para poder continuar por mi cuenta.”
ESCUELAS EN LA CHACRAS
El relato de Barral
despierta la curiosidad del cronista. Y viene la pregunta.
“-¿Y cómo se las
arreglaba para fundar tanto?
-Muy sencillo. Me iba por
las chacras, por los pueblos y le hablaba a esa gente de campo. Es necesario
cultivar la mente de vuestros chicos lo mismo que cultiváis el trigo y el maíz.
Es necesario abrirle los ojos, ponerlos en condiciones de defenderse.”
Sin dudas con un buen
poder de convicción, con la mística de un militante de esa noble causa, lograba
el apoyo de los vecinos para hacer realidad la obra.
“¿Con cuánto contribuye
usted? –le preguntaba, seguro medio de prepo, al chacarero- ¿Con tanto? Está
bien ¿Y usted? ¿Regala en terreno? Perfectamente ¿Usted? ¿No tiene plata? Pero
puede trabajar. Es lo mismo. Tantos días de trabajo. Todo sirve. Y así las
escuelas se levantaban. Una vez concluidas pasaba el informe al gobierno, se
redactaba un acta de donación al Consejo Escolar del edificio y demás, y el
gobierno nombraba los maestros. Veinte y tres escuelas fundé de esta manera.
Quisiera alcanzara veinte y cinco y después descansar.
-¿Y en qué fecha empezó?
Entre las escuelas
fundadas por este benefactor hemos identificado dos. Una se encuentra en la Estación
Caseros (Departamento Uruguay) y la otra es la número 8 “3 de Febrero” de Colonia
Hugues (Departamento Colón). Esta última cuando cumplió su centenario convocó
para el acto conmemorativo a Pedro Barral, nieto del fundador, nos informa su
bisnieta Guillermina Greco.
Lamentablemente de las 23
escuelas ninguna hasta la fecha lleva su nombre, dejando la inquietud a las
autoridades educacionales para que algún día reparen este olvido.
EL HOTELERO
Más conocida es la
actividad comercial de Barral. Fue propietario del Hotel París ubicado sobre la
plaza Francisco Ramírez en el solar donde antiguamente estuvo el teatro 1º de
Mayo y hoy se encuentra la sede del rectorado de la Universidad Nacional de
Entre Ríos (UNER). En 1890 habilitó el establecimiento que marcó toda una época
en la ciudad y que con el tiempo se fue ampliando. Allí se alojaban todas las
personalidades que visitaban la ciudad. En 1933, ya fallecido su fundador en
1928, se alojó Carlos Gardel en su última gira por el país. También albergó a Florencio
Sánchez, el Barón Hirsch y Benjamín Victorica.
Tras la muerte de Barral
el negocio pasó a manos de sus herederos, su esposa Serafina Ambrosia Delaloye
de Barral y sus hijos Nemesio Enrique, Amalia Elvira Barral de Vidal, Marta
Luisa Barral de Pereda y Sara Rafaela Barral de Girard. La familia lo explotó
hasta 1956. En 1960 dejó de funcionar como hotel.
En la década del ‘80 la parte nueva del hotel fue adquirida por la UNER para ubicar su rectorado.
Según Hororio Bourlot, en sus memorias inéditas, Pedro Barral fue quién puso el dinero de materiales y mano de obra para la reconstrucción de la escuelita de Villa San Luis (Hugues) cuando en 1900 la derrumbó una tormenta. Menciona a los hermanos (hijos de Juan Bautista?) Minatta de Colón que eran constructores y fuero quiénes trabajaron en la escuelita.
Imágenes
- Hotel París, propiedad de Barral (imagen tomada
de la página concepcionhistoriayturismo.com)
- Pedro
Barral
- Nieto
de Pedro Barral en el centenario de la escuela 3 de Febrero
Fuentes consultadas
Hotel de París, un solar
con historia, publicado en https://concepcionhistoriayturismo.com/2019/01/05/hotel-de-paris-un-solar-con-historia/
La nota completa sobre Barral en la revista Caras y Caretas Nº 1050 16 -11-1918 disponible en https://www.bne.es/es/catalogos/hemeroteca-digita
.jpg)

