3/1/26

Auge y decadencia del desarrollo ferroviario entrerriano

 Rubén I. Bourlot

El antecedente más remoto sobre el tendido de una red ferroviaria en el país corresponde a una iniciativa del general Urquiza - entonces presidente de la Confederación Argentina -, y de su ministro de Hacienda, Mariano Fragueiro, que en 1854 propuso la construcción del Ferrocarril Central Argentino entre las ciudades de Rosario, puerto de ultramar de la Confederación, y Córdoba, lugar de paso obligado hacia el puerto de Rosario desde el oeste y norte del país. Para los estudios previos se contrató al Ingeniero Alian Campbell. El proyecto ferroviario quedó paralizado por las sucesivas crisis económicas que se produjeron después de la renuncia de Fragueiro.

El 9 de julio de 1866 se inauguró el "Primer entrerriano", un tramo que unía Gualeguay con Puerto Ruiz a lo largo de 10 kilómetros. La idea de este ferrocarril surgió en una reunión de vecinos que se llevó a cabo en 1864.. Posteriormente se constituyó una sociedad con un capital de 100.000 pesos que aportaron vecinos de Gualeguay, el general Urquiza, el gobierno nacional, el gobierno provincial y la banca brasileña Mauá y Compañía.

El proyecto y dirección de la obra fue contratado al ingeniero Juan Coghlan. La primitiva locomotora fue denominada "La Solís".

En 1874, por iniciativa del gobierno nacional, se aprueba un proyecto para construir una línea ferroviaria entre Concordia y Monte Caseros (Corrientes) con el objeto de salvar los saltos Grande y Chico que obstaculizaban la navegación por el río Uruguay. El primer tramo del Ferrocarril del Este Entrerriano, como se lo denominó, desde Concordia a Federación, se inauguró en marzo de 1874, y el segundo tramo de Federación de Monte Caseros fue inaugurado en abril de 1875.

 

El Central Entrerriano

Durante la gobernación de Eduardo Racedo - 1883-1887 - comienza una nueva etapa en el tendido de líneas ferroviarias a la que se agregaba la fundación de pueblos adyacentes a las estaciones. Por una ley de 1883 se autorizó al Poder Ejecutivo para la construcción de un ferrocarril de trocha media entre Paraná y Concepción del Uruguay.

La construcción de la nueva línea fue contratada, en 1884, con la empresa de Lúeas González y Cia. En 1885 se iniciaron los trabajos y partir de 1887 se comenzaron a librar al servicio los primeros tramos. En esta primera etapa los ferrocarriles son empresas de propiedad del gobierno de la Provincia con participación de accionistas privados y el gobierno nacional.

La estación Basavilbaso, habilitada en 1887, se constituyó en el nudo ferroviario de Entre Ríos, y conjuntamente con Concordia o Ibicuy, estaban clasificadas como especial "A" dada la cantidad de trenes, recaudación por boletería, encomienda u otros conceptos.

 

La privatización

A partir de 1890, como resultado de la profunda crisis económica que vivió el país, se apeló a la venta de los ferrocarriles que cayeron en manos de empresas extranjeras, principalmente británicas. El Estado, para estimular los capitales en la inversión de nuevas líneas, otorgaba a los concesionarios "ganancias garantidas" del 7 por ciento sobre el capital invertido y otorgándoles gratuitamente las tierras adyacentes a las vías.

En consonancia con la política nacional, el gobierno de Entre Ríos, en octubre de 1890, resolvió transferir el Ferrocarril Central Entrerriano a una empresa particular y en 1891 a los tenedores de los bonos de la deuda contraída para su construcción. En 1892 se hizo cargo de la línea la Sociedad The entre Ríos Railway Limited.

 

El ferrobarco

En 1908 se concretó la conexión ferroviaria entre el Puerto Ibicuy (E.R.) con Zarate (Bs. As.) a través del Ferrobarco (Ferrry Boat "Lucía Garbo").

Hasta 1900 los ferrocarriles de Entre Ríos no tenían ninguna conexión con las provincias vecinas, excepto Corrientes. Era de vital importancia la vinculación con Buenos Aires, principal mercado para la producción granjera de la provincia.

A través de una ley, en 1905 se aprobó la ejecución de la obra y en 1907 se iniciaron los trabajos consistentes en desmontes en barrancas, grandes movimientos de suelo buscando el nivel de las maniobras, llegando a cavar un millón de metros cúbicos con una multitudinaria ocupación de obreros que llevaron a cabo el acertado proyecto, con elementos y máquinas rudimentarias.

El primer tren directo de Entre Ríos a Zarate partió de la ciudad de Paraná el 15 de marzo de 1908 con hacienda, gallinas, huevos, siguiéndole otra formación procedente de Concordia el 16 de marzo de 1908.

En 1911 se comenzó con el tendido de vías desde Hasenkamp a Federal y simultáneamente el tramo de Diamante a Crespo que se libró al servicio público en marzo de 1912. En 1916 se habilitó en forma condicional el servicio entre Hasenkamp y Federal.

 

La nacionalización

Con el acceso al poder de Juan Perón en 1946, se inició un proceso de nacionalización de las actividades económicas estratégicas, dentro de las cuales estuvieron comprendidos los servicios ferroviarios. Los ferrocarriles de Entre Ríos se incorporaron a la línea Urquiza de Ferrocarriles Argentinos.

Durante la presidencia de Arturo Frondizi, en 1961, se decretó un plan de "racionalización" de los ferrocarriles. Con ese objetivo el Ministro de Economía, Alvaro Alsogaray, viajó a EEUU para acordar la venida del General Thomas Larkin para la realización de un estudio del sistema de transportes auspiciado por del Banco Mundial. Así se diseñó el denominado «Plan Larkin». El entonces ministro de Obras Públicas, Arturo Acevedo, señaló que en la primera fase del plan serían levantados 800 kilómetros de vías de los ferrocarriles Mitre, Urquiza y Belgrano, lo que originó una enérgica reacción de los gremos ferroviarios.

En 1973, con la construcción del puente ferrovial Zarate -Brazo Largo, se posibilitó bajar los tiempos de viaje y eliminar gradualmente el uso de los Ferrys. Más adelante le tocaría el turno a la construcción del Complejo de Salto Grande, permitiendo unir los países de Argentina y Uruguay sobre la misma vía y la misma trocha.

 

La “racionalización”

En la última dictadura militar - 1976 - 1983 -, se reanudaron los planes de "racionalización" con el cierre varios de ramales, 350 estaciones y 50.000 despidos: de 154.000 ferroviarios quedaron 95.000.

En nuestra provincia se cerraron los talleres de Strobel - Diamante - y el ramal Caseros a San Salvador (julio de 1980) dejando si transporte a una rica zona de producción arrocera que se conectaba por ferrocarril con el puerto de Concepción del Uruguay.

Con la Ley de Reforma del Estado logró el marco jurídico para la privatización de los Ferrocarriles Argentinos En 1993 el Ferrocarril Urquiza fue concesionado a Ferrocarril Mesopotámico S.A. de Pescarmona y en 1999, mediante un cambio de titulares la empresa fue transferida a la compañía ALL (América Latina Logística que opera servicios de carga entre Argentina, Paraguay y Brasil.

 

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