Rubén I. Bourlot
En octubre de 1810 Manuel Belgrano iniciaba su travesía por
el territorio entrerriano rumbo al Paraguay luego de su permanencia en Paraná.
En tierras guaraníticas el creador de la bandera no obtuvo los resultados
esperados y el 14 de marzo rumbeó hacia el sur. Tomó el camino del oriente
mesopotámico, registrando su paso por Santo Tomé el 31 de marzo. El 6 de abril
se hallaba en Mandisoví, y de allí siguió sin detenerse hasta Concepción del
Uruguay, adonde arribó el 9 de abril de 1811 a las diez y media de la mañana.
Belgrano había recibido la notificación del gobierno
central, la Junta Provisional, para hacerse cargo de las fuerzas militares que sostenían
el sitio de Montevideo, reducto de los realistas y asiento provisorio del virrey
del Río de la Plata, Francisco Javier de Elío. Venía con los restos del
ejército que habían combatido en Paraguarí y Tacuary, unos 860 hombres. En el
Arroyo de la China, como popularmente se nombraba a la villa fundada por Tomás
de Rocamora, Belgrano permaneció hasta el 19 de abril. En esta fecha traspasan
el Uruguay, desde el Perucho hacia el paso de Paysandú, pues así “se ahorraría
camino”
En la costa oriental Belgrano se reunió con José Artigas y
lo designó segundo jefe del Ejército Auxiliar del Norte. Sin embargo, el 22 de
abril, la Junta Grande reemplazó a Belgrano por José Rondeau en el mando del
Ejército de la Banda Oriental, desplazando a Artigas al cargo de Jefe de las
Milicias Patriotas Orientales. Belgrano había sido suspendido en sus
"Grados y Honores" para ser sometido a juicio por sus derrotas
militares en la campaña del Paraguay. Finalizado el proceso fue reivindicado.
Belgrano en la Histórica
No se conocen demasiados indicios de los once días de
permanencia de Belgrano en Concepción de Uruguay. Seguramente para la pequeña
villa su presencia habrá sido un verdadero acontecimiento. Las tropas en cambio
habrían estado acampando en sobre el arroyo Perucho Berna (actual departamento
Colón) según lo menciona Urquiza Almandoz en su Historia de Concepción del
Uruguay. La villa meses antes había sido castigada con la ocupación realista y
posteriormente recuperada para la causa revolucionaria por Bartolomé Zapata en
marzo de ese año. Los uruguayenses estaban
enterados del paso de Belgrano por la provincia ya en su estancia en Paraná,
rumbo al Paraguay, había nombrado a José Miguel Díaz Vélez como comandante
general de los partidos de Entre Ríos en reemplazo de Josef de Urquiza. “Para
asegurar en el partido de la revolución el Arroyo de la China y demás pueblos
de la costa occidental del Uruguay, nombré comandante de aquella orilla al
doctor José Díaz Vélez, y lo mandé auxiliado con una compañía de la mejor tropa
de caballería de la patria que mandaba don Diego de Balcarce”, escribió
Belgrano en sus memorias.
“Hombres, mujeres y niños se congregaron a la entrada del
pueblo para saludar alborozados a los valientes soldados de la patria. Llegaban
cansados, pero felices. Con la felicidad de saber que la sangre derramada no
era un sacrificio estéril. Que ella constituía el riego fecundo sobre los
campos de la patria nueva. Sobre esa tierra nacerían sus hijos y crecería la
espiga.
“No sabemos con certeza dónde se alojó el general Belgrano
durante su permanencia en Concepción del Uruguay. Una vieja tradición lugareña
– de cuya veracidad mucho dudamos – sostiene que lo hizo en la casa de los
Calvento, convertida hoy en Museo Provincial Casa Delio Panizza.
“El mismo día de su llegada, apenas ubicado en su
alojamiento, Belgrano tomó pluma y papel para escribir a la Junta de Buenos
Aires. Después de anunciarle que había llegado a Concepción del Uruguay sin
mayores inconvenientes, comunicóle que tenía recibidas noticias del Paraguay
donde todo parecía estar en orden. Luego de referirse a sus trabajos para pasar
con sus tropas a la Banda Oriental, informó que había recibido buenas noticias
de Artigas, que ya se hallaba en la capilla de Mercedes. Finalmente, vaticinó
que muy pronto se encontraría con «los valientes de la Campaña Oriental».
“Como se trata de la primera de las cartas que el general
Belgrano escribió desde Concepción del Uruguay, conceptuamos de interés
reproducirla textualmente. Ella dice así:
“«Son las diez y media de la mañana y acabo de llegar a este
punto sin la menor novedad, con la primera división del ejército; las demás
vienen algo atrasadas, pero pronto las tendré aquí.
“«El mismo día que mi cuidado me hizo escribir desde
Mandisoví, recibí el oficio de V.E. fecha 25 del pasado, que condujo el
teniente Sosa, y salí de la desesperación en que me hallaba por faltas de
noticias de V.E.
“«Lo del Paraguay me parece que sigue bien; anoche recibí la
carta que acompaño en copia, de Yegros, número 1, a la que he contestado según
la copia número 2, cuando ya creía no hubiese esta proporción.
“«El paraguayo que la ha conducido me ha dicho que todos
están muy alegres, que las tropas se han retirado a sus casas, que es falsa la
prisión del cura y corregidor de Itapúa, y que en cuanto a estar privada o no
la comunicación, nada sabía, pero no se había ofrecido que pasasen de allí, ni
fuera de aquí persona alguna.
“«Ya estoy trabajando para verificar el transporte de las
tropas a la otra Banda, y todos los demás aprestos; el teniente coronel Artigas
me ha comunicado las noticias más favorables, y me avisaba su traslado a la
capilla de Mercedes, el domingo último; cuanto esté de mi parte haré para ir a
acompañar a los valientes de aquel pueblo y demás de la campaña oriental, lo
más breve que pueda.
“«Dios guarde a V.E. muchos años. Cuartel General de la
Concepción del Uruguay, 9 de abril de 1811. Manuel Belgrano.”
Cartas y más cartas
“Durante este lapso –nos dice Urquiza Almadoz- adoptó
múltiples disposiciones a fin de atender los problemas de la guerra y ultimó
los preparativos para cruzar con sus tropas el río Uruguay e introducirse en la
Banda Oriental. También mantuvo una activa correspondencia con el gobierno,
jefes militares y otras personas. De ella conocemos seis cartas – lo cual no
significa que sean las únicas – dirigidas a la Junta de Buenos Aires
(9/IV/1811), a Fulgencio Yegros (fechada en Perucho Berna, a pocas leguas de
Concepción del Uruguay, 9/IV/1811), a Jorge Pacheco (10/IV/1811), a Celedonio
José del Castillo (12/IV/1811), a Manuel José de Warnes (14/IV/1811), y al jefe
portugués, general Diego de Souza (19/IV/1811).
“En esos días de permanencia en Concepción del Uruguay, el
ex capitán de Blandengues don Jorge Pacheco, le suministró un carruaje, lo que
mereció un gracioso comentario del jefe patriota: «Gracias por el coche – le
dijo – pero debe Ud. hacer quitar lana de los asientos porque están muy altos,
y todavía tengo un chichón en la frente de esas resultas».”
Imagen
Casa de Delio Panizza

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