Rubén I. Bourlot
El 22 de octubre de 1810 Manuel Belgrano iniciaba su travesía por el
territorio entrerriano rumbo al Paraguay luego de su permanencia en Paraná. En
la antigua Bajada había engrosado su escuálida tropa y recibido el aporte de
reses vacunas, caballos y dineros donados por los vecinos de la zona.
Miguel Ángel Fernández en su trabajo “San José de Feliciano, un pago con
historia” nos ilustra acerca del paso del creador de la bandera por las lomadas
entrerrianas. El historiador pone en contexto que “luego de haberse producido
la Revolución de Mayo de 1810, la Primera Junta de Gobierno comisionó al vocal
Manuel Belgrano para que marcharse a la provincia del Paraguay con el fin de ‘convencer’
a sus autoridades de que se plegasen al movimiento iniciado en Buenos Aires.”
Con la única experiencia en las armas por haber sido voluntario en la
defensa de Buenos Aires en 1806, con escasos recursos y una tropa de solo 160
hombres, Belgrano partió en su misión al Paraguay el 26 de septiembre de 1810.
“A su paso por Santa Fe y la Bajada del Paraná, fue incorporando soldados y
recibió aportes en caballos, carretas, ganado y todo lo que necesitaba para la
larga compaña. Uno de los colaboradores fue el estanciero Antonio Candioti,
quien escribió posteriormente que además de aportar ‘doscientos pesos fuertes’,
contribuyó con ‘mil trescientos sesenta caballos que era los que tenía [en la
estancia Arroyo Hondo] y diez y seis peones para su cuidado y quinientas reses…’”.
Otra de las personas que colaboró fue Gregoria Pérez Larramendi de Denis. Así
dispuso de sus haciendas, casas y criados desde el río Feliciano hasta el
puesto de las Estacas, para que pueda auxiliar al Ejército.
Por las sendas entrerrianas
“El trayecto realizado desde Paraná hasta las puntas del Arroyo Basualdo
fue guiado por avezados conocedores del terreno. En una nota escrita en Santa
Fe el 8 de octubre de 1810, Belgrano informaba a la Junta sobre este asunto. ‘Muchos
vecinos y aún religiosos se me han venido a ofrecer para auxiliar la expedición
en la otra Banda…’ [Francisco A. Candioti, Francisco Andreu y Colobrán, Félix
Aldao]. José Alberto Cálcena, otro de los baqueanos, sugirió el camino que
adoptó Belgrano para atravesar Entre Ríos. Según un trabajo del general Manuel
Castrillón, además del tradicional camino al Paraguay (que costeaba el Paraná
hacia el norte), conocido como el camino de Corrientes, existían caminos
alternativos. Uno de ellos era el denominado ‘camino de Misiones’, que salía de
Paraná ‘se orientaba hacia el Nord-Este, costeaba el arroyo Feliciano y Estacas
para después de despuntar el arroyo Basualdo, alcanzar Curuzú Cuatiá’. Este
último, que en 1810 seguramente era una ‘senda para jinetes’ fue el aconsejado
por Cálcena y adoptado por el General Belgrano.”
En tierras felicianeras
“En la séptima jornada, ya en territorio felicianense, el Ejército fue
hasta ‘lo de Canteros’, distante once leguas. En este tramo se plantean dudas,
porque al parecer no habría coincidencia entre la distancia real y la
consignada en el Itinerario para la Expedición escrito por Belgrano. Se piensa
que, por alguna razón aún no determinada, las fuerzas expedicionarias deben
haber buscado las costas de alguno de los cursos de agua más importantes del
departamento; esto es, las márgenes del Guayquiraró o las orillas del
Feliciano. Castrillón se inclina por esta última posibilidad, ‘por cuanto
Candioti tenía, a esta altura, dos puestos sobre la costa de Feliciano, Manantiales
y Laguna, este último a la altura del linde Sur del actual pueblo de San José
de Feliciano’. Estos establecimientos del poderoso estanciero santafesino
estaban unidos por un camino que iba desde La Mula de Candioti pasando por el Puesto
de los Manantiales para llegar al Puesto de La Laguna, que podría haber estado
a cargo de un tal Miguel Canteros, probablemente puestero de Candioti; de allí
la denominación “lo de Canteros”.
Imágenes
Probable trayectoria de Belgrano por la provincia
Referencia al paso de Belgrano en Feliciano


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